miércoles, 30 de marzo de 2011

Michele di Luca dei Coltellini

Michele di Luca dei Coltellini (Ferrara, 1480 - Ferrara, después de 1543), pintor italiano del Renacimiento.
Biografía
Su formación se produjo muy probablemente en el círculo de Ercole de'Roberti. Sus primeros trabajos se caracterizan por un estilo duro y arcaico que revelan la influencia del arte nórdico. Su Muerte de la Virgen conservada en la Pinacoteca Nacional de Bolonia parece basada en un grabado de Martin Schongauer sobre el mismo tema. Un fuerte sentimiento religioso parece invadir las obras de Coltellini, típico del ambiente cortesano de los últimos años de gobierno del duque Hércules I de Este, en gran parte influenciado por el movimiento pietista propugnado por Girolamo Savonarola.
En obras posteriores, Coltellini iniciará una tímida evolución hacia modelos cercanos al estilo de Lorenzo Costa el Viejo. En 1505 participó en las decoraciones al fresco del oratorio de Santa Maria della Concezione en Ferrara. Es probable un viaje a Bolonia hacia 1506, pues sus obras de este período muestran la influencia de Francesco Francia y Perugino. Sin embargo, estos esfuerzos por actualizar su estilo no se prolongarán en el tiempo. Trabajos posteriores le acercan a maestros claramente involucionistas como Domenico Panetti. Sus últimas obras vuelven al naturalismo de matriz nórdica, con gusto por el detalle descriptivo.
Está documentada la colaboración con sus hijos Alessandro, Baldassare y Galasso Coltellini, fabricantes de máscaras para la corte ferraresa (1520-43).
OBRAS
Virgen con niño y San Esteban, Cassa di Risparmio, Ferrara.




Muerte de la Virgen, Pinacoteca Nacional de Bolonia.

Alessandro Maganza

Alessandro Maganza (Vicenza, 1556 - Vicenza, 1630), pintor italiano del Renacimiento tardío, cercano a la corriente contramanierista.
Biografía
Hijo de Giambattista Maganza, es el miembro más conocido de una familia de pintores originaria de Vicenza. Recibió su primera formación en el taller paterno y posteriormente, en el de Giovanni Antonio Fasolo, socio y seguidor de Paolo Veronese. Tras la muerte de Fasolo en 1572, parece que Alessandro se instaló en Venecia, al menos durante cuatro años. Sus trabajos primerizos parecen revelar un buen conocimiento de la obra de los principales pintores venecianos de la época: Tintoretto, Palma el Joven y Veronese. Ya se vislumbra una cierta severidad en las figuras, acordes con la ideología contrarreformista, a la que Maganza sería fiel durante toda su carrera. Esta sensación de austeridad se ve parcialmente compensada por un uso audaz del color, con especial énfasis en los rojos y azules. Maganza será, a su manera, uno de los principales ejemplos de artista contramanierista.
La serie con Escenas de la Pasión realizada para la Capilla del Sacramento de la Catedral de Vicenza recuerdan el estilo de Tintoretto y Jacopo Bassano, ejecutadas en un estilo robusto y dinámico. Su trabajo en la Capilla del Rosario en la Santa Corona de Vicenza es otro de los puntos álgidos de su carrera.
Maganza fue el encargado de realizar los frescos decorativos de la Villa Rotonda de Andrea Palladio, con figuras alegóricas, que recuerdan al estilo de Veronese. Obra suya son también diversos lienzos destinados a la decoración de la misma edificación.
Cuatro de sus hijos continuaron con la profesión paterna: Giambattista el Joven (1577-1617), Marcantonio (1578-1630), Girolamo (1586-1630) y Vincenzo (nacido hacia 1590). Sólo el mayor tendrá una personalidad artística propia. Su arte se caracterizará por una rica paleta de colores y un gusto por los detalles decorativos. En la iglesia de San Pietro de Vicenza se conserva un Martirio de Santa Justina de su mano.
Además de sus hijos, entre los alumnos de Alessandro figuraron artistas como Francesco Maffei.
OBRAS
Presentación en el templo


Jesús en el templo

Jean Fouquet

Jean Fouquet (Tours, 1420 – ibídem, 1481) es considerado uno de los grandes pintores del Renacimiento inicial y el renovador de la pintura francesa del siglo XV.
Formado en la tradición francesa del gótico internacional, desarrolló un nuevo estilo integrando las fuertes tonalidades cromáticas del gótico, con la perspectiva y los volúmenes italianos, así como la innovación naturalista de los flamencos. Sus obras maestras son el Díptico de Melun y las miniaturas del Libro de horas de Étienne Chevalier.
Muy reconocido en su tiempo, después su obra quedó olvidada hasta su rehabilitación en el siglo XIX por los románticos franceses y alemanes, interesados en el arte medieval. Su obra se revalorizó definitivamente durante una exposición sobre primitivos franceses, organizada en la Biblioteca Nacional de París en 1904, que permitió reunir y conocer su obra dispersa.[1]
Contexto histórico y artístico
En el último tercio del siglo XIV, un nuevo estilo pictórico se extendió por Europa desde la corte de los Papas de Aviñón. Simone Martini y otros artistas italianos y franceses difundieron el realismo naturalista de los pintores de la escuela sienesa y la caligrafía refinada de las miniaturas francesas. Este estilo, que luego se llamará gótico internacional, tuvo sus principales focos en París, Siena, Colonia y Bohemia.
París se había convertido en el centro de la miniatura europea. Con el duque de Berry, trabajaban los hermanos Limbourg, los más grandes miniaturistas franceses, que entre 1411 y 1416 iluminaron la obra maestra Las muy ricas horas del Duque de Berry. El hecho de que las mejores obras conservadas de este periodo sean miniaturas revela la preponderancia de estas sobre la pintura.
En Flandes, en 1422 comienza la actividad Jan van Eyck, figura cumbre de la historia del arte y gran innovador de la pintura al desarrollar una nueva forma de representar la realidad.[2]
Durante el siglo XV, la técnica del óleo se difundió de forma importante en Flandes. El empleo de óleo como aglutinante permitía tintas más fluidas que, aplicadas en capas sucesivas casi transparentes, obtenían todas las gradaciones de color y de luminosidad.[3] De esta forma se conseguía representar con todo detalle cualquier objeto. También utilizaban experimentalmente todo tipo de sistemas perspectivos mediante métodos empíricos. Su perspectiva se aproximaba más a la visión natural y el aire casi se palpaba. Lo conseguían mediante la "perspectiva aérea", degradando el color hacia grises azulados para los objetos lejanos. El texto teórico que recogió los sistemas perspectivos nórdicos fue el De artificiali perspectiva, de Jean Pélegrin, conocido como Viator, y que es el equivalente del Tratado de Alberti para la pintura renacentista italiana.
En Italia, en este periodo, se estaba gestando el Quattrocento, el primer renacimiento, un arte a la medida del hombre, con la perspectiva como recurso pictórico que producía la ilusión de la tercera dimensión.[4] Los antecedentes de este nuevo lenguaje se encontraban en las representaciones escultóricas de Ghiberti, Della Quercia y Donatello. Fue en Florencia, en 1427, en el cuadro de la Trinidad, donde el pintor Masaccio en colaboración con el arquitecto Brunelleschi resolvieron los problemas de la perspectiva. Luego Leon Battista Alberti, arquitecto y amigo de Brunelleschi, que había conocido los debates en la Trinidad sobre la forma de representar la perspectiva, los transmitió en su obra De Pictura. Posteriormente, a partir de 1430, Paolo Uccello, Andrea del Castagno, Piero della Francesca y Andrea Mantegna terminaron de elaborar el nuevo lenguaje.[5]
Francia estaba inmersa en la Guerra de los Cien Años (1337-1453) con Inglaterra. En 1415, Enrique V de Inglaterra desembarcó en Normandía y derrotó a los franceses en la batalla de Azincourt, tomando París y llevándose como rehén al rey francés Carlos VI, al que obligó a reconocer al monarca inglés como heredero al trono francés. En estos años, la guerra y el caos hicieron desaparecer casi completamente la actividad artística en Francia.
A la muerte de Carlos VI en 1429, Francia, incumpliendo lo acordado, coronó al hijo de Carlos VI como nuevo rey, con el nombre de Carlos VII. Este estableció su corte en Bourges. Hasta el año 1453, no se liberó el país totalmente de los ingleses.
Carlos VII falleció en 1461 y le sucedió su hijo Luis XI, que estableció en Tours la capital de Francia.
Biografía


Retrato del bufón Jester Gonella, Kunsthistorisches Museum, Viena.
Jean Fouquet nació entre 1415 y 1420 en Tours y murió entre 1478 y 1481, probablemente en la misma ciudad. Se sabe poco de su vida y de su trayectoria artística, que está poco documentada. El medio artístico donde recibió su formación es objeto de debate. Es probable que se formara en talleres de miniaturistas, quizás en el entorno del Maestro de Bedford.[4]
Se supone que el Maestro de Bedford era Haincelin de Haquenan, que a su vez se había formado con Jacques Coene, pintor e iluminador flamenco establecido en París. A partir de la muerte del gran mecenas Jean le Berry en 1416 y la ocupación inglesa de París en 1418, los grandes talleres de flamencos, italianos y franceses abandonaron París. Haincelin de Haquenan fue uno de los que se quedó en el París ocupado. A este taller debió llegar el joven Fouquet cuando la ciudad acababa de ser liberada. Se insiste en que esto es una especulación, por tanto la tradición de que Fouquet es continuador de los iluminadores franceses no se ha podido confirmar en el análisis de las obras de juventud,[6] ni tampoco la influencia de los hermanos Limbourg en su obra.[7]
Alrededor de 1443-1447, emprendió un viaje a Italia, donde realizó el retrato perdido del papa Eugenio IV con dos dignatarios, que en el pasado se encontraba en la sacristía de la iglesia de Santa María sopra Minerva en Roma. Allí entró en contacto, y quizás colaboró, con Fray Angélico, cuya influencia es perceptible en su obra posterior. Posiblemente estuvo también en Florencia, donde conoció el trabajo de los grandes renovadores toscanos. Probablemente recaló además en Mantua, donde pintó al Bufón Gonella.[8] Según Vasari, Fouquet fue un artista muy admirado en Italia.
Además del encuentro con Fray Angélico que también trabajaba para el papa, en Roma debió conocer las reconstrucciones de villas y la excavación de antigüedades. En Florencia, en san Michele y santa María Novella quizá pudo analizar la maestría de Brunelleschi y Donatello. También seguramente contactó con Masaccio, Uccello y Piero della Francesca. En Padua, pudo encontrarse con Castagno y en Venecia con Jacopo Bellini.[9]
La influencia del Quattrocento italiano en él es triple. Interiorizó la concepción del espacio, su decoración y sus interiores. Aprendió su visión de los colores, vivos y calientes. Desarrolló la construzione legittima descrita por el teórico Leon Battista Alberti en su tratado Della Pintura.[10]
Regresó a Francia entre 1448 y 1450 y, a partir de entonces, desarrolló su trabajo principalmente en Tours, su ciudad natal. Trabajó asimismo en la corte de Carlos VII, al que pintó quizás en 1450. Sí es seguro que en esta época recibió el encargo del tesorero de Francia Étienne Chevalier de lo que fueron sus obras maestras: el Díptico de Melun y las miniaturas de su libro de horas.
El periodo en que se pintó el retrato de Carlos VII también es fuente de especulación. Una parte de los estudiosos defienden que es un cuadro que no tiene ninguna influencia italiana y que fue pintado, por tanto, antes del viaje a Italia, y que es el más temprano del pintor. Otro sector de la crítica defiende que la inscripción del cuadro muy victorioso Rey demostraría que el cuadro se pintó después de la victoria sobre los ingleses en 1450 en la batalla de Formigny o, todavía más tarde, en la conquista de Guyenne en 1453.[11]
A partir de 1459, dispone de un excelente colaborador, el llamado Maestro de Boccace de Munich. Era seguramente un hijo suyo, Louis o François, que intervino activamente en el taller familiar.[12]
Hacia 1460-1470, pintó el retrato del canciller de Francia Jouvenel des Ursins y la Pietà de Nouans.
En 1461 murió Carlos VII y fue elegido rey su hijo, Luis XI, del que se convirtió en pintor oficial a partir de 1475.
Hacia 1475, recibió el encargo de Jacques de Armagnac de terminar las Antigüedades judías de Flavio Josefo, que habían quedado incompletas con la muerte del duque Jean de Berry. Esta obra, la primera totalmente confirmada de Fouquet, ha servido para identificar todo el corpus del pintor.[4]
Murió entre 1478 y 1481.
Fue un artista polivalente. Pintor y miniaturista de libros. Practicó el esmalte, la vidriera, y seguramente la tapicería. También organizó espectáculos para los reyes. Tal como se ha señalado, su vida es poco conocida y se está reconstruyendo a través de testimonios escritos de contemporáneos suyos. Tanto su aprendizaje, como su viaje a Italia, su trabajo en Tours, e incluso su obra —que está muy desperdigada y era atribuida parcialmente a otros artistas—, es todavía fuente de debate.
Técnica y composición

Sus diseños estaban cuidadosamente pensados de antemano. Conocía los aspectos técnicos necesarios para captar la atención del espectador mediante una composición que basaba en círculos, en el número áureo y en polígonos regulares.[13]
En cuanto a los círculos, habitualmente empleaba el círculo central y un segundo que inscribía en la mitad superior del cuadro. Se aprecia la relación entre ambos, cómo el primero más general dirige al segundo más particular. Se comprueba en los tres primeros cuadros cómo la variación ancho/largo del mismo afecta a los dos círculos.
En el primer cuadro, el círculo mayor enmarca el rostro, brazos y manos, mientras que el menor circunscribe el rostro y el gorro. En el segundo cuadro, el del rey, el círculo mayor determina la posición de las manos, brazos y cortinas, mientras que el menor enmarca el rostro, el sombrero y el cuello de piel. En el tercer cuadro, el de la crucifixión, el círculo mayor perfila en la parte inferior el cuerpo de María y el soldado tumbado que juega a los dados, mientras que el menor enmarca claramente a las tres figuras crucificadas.
El cuarto cuadro, la Pietà, es un cuadro horizontal, al que no estaba habituado, pues la mayoría de sus cuadros eran verticales. Decidió componerlo aplicando los dos círculos, resultando algo extraño, quizá porque la mirada del espectador engloba con más facilidad los dos círculos verticales que los horizontales. O quizás porque desconocía que la mirada del espectador diestro se dirige primero a examinar la parte derecha del cuadro antes que la izquierda.[14] En el quinto cuadro, el pintor transforma los dos círculos verticales en un único círculo que hace tangente al lado superior.
En cuanto a la proporción áurea o número de oro, se conoce desde la antigüedad y se usó mucho en el Renacimiento, considerándose la proporción perfecta.

Su valor aproximado es:
Los pitagóricos lo dedujeron de las formas geométricas del cuadrado y del círculo que ellos consideraban las formas perfectas.[15]
Así, AS (a) es el segmento áureo de AB (a+b). También SB (b) es el segmento áureo de AS (a)
Fouquet empleaba los segmentos áureos que correspondían tanto a la anchura total como a la altura total del cuadro. En el segundo cuadro, el del rey, emplea dos segmentos áureos para trazar dos verticales simétricas que delimitan el rostro del rey. En el tercer cuadro, el de la crucifixión, empleó las dos verticales para enmarcar las dos figuras centrales de espaldas y una horizontal para limitar superiormente las personas de fondo a caballo. En el quinto cuadro, solo empleó una de estas líneas verticales para enmarcar el jinete a caballo y también empleó una de las líneas horizontales que se obtiene de los segmentos áureos para limitar en la zona superior las figuras del fondo.


Coronación de Luis VI de Francia
Grandes Crónicas de Francia
Biblioteca Nacional de París.
En la miniatura de La coronación de Luis VI, hay una "perspectiva aérea", que destaca los efectos atmosféricos.[16] Este cuadro recuerda el paisaje de fondo de La Virgen con el canciller Nicolás Rollin de Jan van Eyck, pintado en 1435. Allí también Van Eyck empleó un paisaje a contraluz, es decir, la luz viene del fondo del cuadro y las sombras se ven delante. En el cuadro de Van Eyck la sombra del puente se ve delante igual que en este de Fouquet. Tanta es la similitud que quizá, como homenaje, pintó también un hombrecillo asomado a la almenara del castillo como en el cuadro de Van Eyck.[17]
Como se ha señalado anteriormente, la "perspectiva aérea" se consigue mediante la gradación de color hacia grises azulados para los objetos lejanos. Se observan estas degradaciones en el cuadro, y gracias a ellas consigue estos efectos: en el lateral del muro del castillo conforme se aleja se distinguen hasta cinco degradaciones de color azul; en los reflejos del muro del castillo en el foso de agua se ve que en tanto la sombra está más lejana, se va difuminando; el azul de agua del foso a medida que se aleja se degrada hasta el blanco y de un modo similar ocurre en el cielo; las sombras de la barca en el agua están más degradadas en las del puente levadizo;


Detalle de la Virgen del Díptico de Melun
Museo de Bellas Artes, Amberes.
La torre marrón del puente levadizo es un marrón más degradado en las torres del fondo a la derecha; hasta en la ventana del castillo se ve un blanco degradado del cielo. Diseñando estos detalles consiguió que nuestro ojo de observador tenga una sensación de luminosidad y de palpar el aire.
En el detalle del rostro de la Virgen del díptico de Melun se aprecia que el rostro tiene forma de ovoide y que la iluminación divide el rostro en dos partes, una más reducida con fuertes sombras y relieves, la otra más amplia prácticamente sin sombras con un efecto dominante plano. El modelado no es continuo: muy acentuadas las sombras en la derecha, disminuyen al pasar a la izquierda y desaparecen en la parte más izquierda. Incluso zonas de la izquierda que deberían tener sombras, deliberadamente las hace desaparecer. De esta forma consigue la parte izquierda del rostro con una componente eminentemente plana que contrasta con la tensión y la profundidad de la parte sombreada de la derecha.[18] Se señala también cómo está resuelta la mirada con unos párpados prácticamente cerrados y con las tres zonas de luz sobre estos y la zona de los labios.
Influencias flamenca e italiana
Fouquet estuvo atento a las novedades de los pintores flamencos, incorporándolas a su técnica. Conoció, analizó y asimiló las recopilaciones de dibujos flamencos que circulaban por los talleres de los iluminadores franceses.[19]
Se aprecia en dos ejemplos cómo incorporaba las influencias de otros pintores. Así, en el retrato del papa Eugenio IV, decidió partir de una idea del cuadro Timoteo de van Eyck.
Van Eyck concluyó su Timoteo el mismo año que el Políptico de Gante; por lo tanto su maestría estaba en toda su plenitud. Ante un fondo negro, este hombre está iluminado por la izquierda y está pintado en la parte inferior un antepecho en trampantojo fingiendo piedra. La mano derecha está en escorzo y su codo queda fuera del cuadro.[20]
En la copia del cuadro desaparecido del papa, se aprecia en primer lugar que el trampantojo en este caso es más pequeño y casi no tiene grosor. El artista lo ha definido con una línea superior de luz que contrasta con la sombra del brazo izquierdo que levanta ligeramente, dándole un efecto de profundidad. La mano derecha no sale del cuadro como la de van Eyck, pero también aparece en escorzo con la parte del brazo que se ve, y contribuye a crear profundidad. El cuerpo del papa es más grande, y su cabeza más pequeña. Ambas figuras tienen la misma quietud y sus miradas son profundas. Sin embargo, en el caso del papa, se adivina una personalidad de una mayor complejidad. Ese rictus serio de Eugenio IV se consigue marcando la rigidez de los músculos de la cara y mediante un modelado intenso de luces y sombras. El resultado es un cuadro totalmente distinto.
En el segundo caso se compara la miniatura Crucifixión de las Horas de Chevalier con un cuadro de van Eyck y otro de Fray Angélico en los que se inspiró. Particularmente en el segundo los especialistas señalan la influencia de Fray Angélico.






La Crucifixión de van Eyck tiene un reducido tamaño —56,5x19,7 cm— y forma pareja con un Juicio Universal. Hay una muchedumbre a pie y a caballo junto a las cruces: personajes en traje contemporáneo con capas con ribetes de piel. El fondo está resuelto con una perspectiva atmosférica. En primer plano se encuentra un grupo de mujeres llorosas, la Virgen y san Juan.[21]
Fouquet construyó un cuadro a la vez parecido y diferente. Hay muchas similitudes. La Virgen de azul y el san Juan de rojo, se mantienen en primer plano, aunque los representó mirando hacia el Cristo. El san Juan parece la misma persona en los dos cuadros. Los caballos tan magistralmente pintados por van Eyck, ahora son menos numerosos, pero están igualmente bien pintados. La capa del jinete con el ribete de piel aparece de otra forma en Fouquet. Las lanzas que se dibujan en el cielo las aprovecha para crear perspectiva poniéndolas en línea de forma decreciente. La vestimenta marrón clara del soldado de espaldas con los correajes de la espada está representada en los dos cuadros; incluso su brazo izquierdo está en la misma posición. También deja libre la zona de la cruz para mostrar al fondo una ciudad y las montañas azules: también aquí hay perspectiva aérea. Ahora le da un tono general azulado, cuando el original era rojo.
Respecto del cuadro de San Marcos de fray Angélico, debió conocer y admirar la extraordinaria disposición de las cruces y de los crucificados. Con unos recursos muy escasos se consigue crear un efecto de profundidad debido a la disposición de los maderos horizontales de las cruces de los ladrones, acrecentados por los escorzos de los brazos de ambos ladrones. Además las cruces estaban muy altas, prácticamente en la parte superior del cuadro, con lo que separaba a los crucificados de sus acompañantes. Fouquet hace lo mismo: incluye unas cruces altísimas de un modo que consigue resaltar a los tres sobre el azul del cielo, especialmente al Cristo.
Por tanto, se trata de reelaboraciones, y Fouquet no se esconde cuando se apoya en un cuadro de otro maestro, realizando frecuentes guiños y homenajes al cuadro primero.

OBRAS
Carlos VII


Guillaume Juvenal des Arsis

Étienne Chevalier con san Esteban.

Polidoro da Caravaggio

Polidoro Caldara, conocido como Polidoro da Caravaggio (Caravaggio, 1492 o 1495 - Messina, 1543), fue un pintor del Renacimiento, uno de los más destacados artistas de la corriente romanista que tuvo como crisol el extenso grupo de ayudantes de que se rodeó Rafael para la decoración de las Estancias Vaticanas.
Personalidad artística
A pesar de no ser demasiado recordado actualmente, Polidoro es uno de los más productivos artistas del primer Manierismo, tanto en cantidad como en calidad, pudiendo competir con Giulio Romano, Perino del Vaga o Parmigianino.
Aunque formado en la vertiente clasicista liderada por Giulio Romano, su temperamento le diferencia de muchos de sus compañeros de generación, pues tiene un espíritu "romántico", más interesado en la expresión de los sentimientos humanos, de las ideas y emociones. Consiguió en sus obras una atmósfera determinada, a veces grandiosa, que le distancia del ornamentalismo en boga.

Biografía


Noli me Tangere, San Silvestro al Quirinale, Roma.
Comienzos. Decoraciones Vaticanas. Las Logge
De origen lombardo, comenzó como escayolista en el gran proyecto de las Logge que Rafael estaba realizando en el Vaticano, aunque en una fase más avanzada ya se le confió la ejecución de los frescos narrativos en al menos uno de los tramos. Siempre a las órdenes de Giulio Romano, éste le encargó de las grisallas de los basamenti de la Sala de Constantino y el techo al fresco del salón principal de la Villa Lante. En esta última obra ya emerge brillantemente la personalidad artística de Polidoro.
Fama. Decoraciones de fachadas. San Silvestro al Quirinale
A partir de 1524, alcanzó una gran fama como decorador de fachadas con pinturas monócromas de temas de la Antigüedad, casi siempre en colaboración con su colega Maturino da Firenze.
Desgraciadamente, la mayoría de estas obras han desaparecido con el tiempo. Sólo sobrevive, aunque muy restaurada, la decoración de la fachada del Palazzo Ricci. La inspiración parece provenir, como señala Vasari, de las obras del mismo tipo que Baldassare Peruzzi había realizado durante la década anterior. Sin embargo, Polidoro consigue imprimirles un renovado vigor, con figuras de una gran potencia plástica, lejos de la petrificación típica de las obras de Giulio Romano.
En 1525, decoró la Cappella de Fra Marino Fetti en San Silvestro al Quirinale. En esta obra el paisaje se hace omnipresente en todas las escenas, reduciendo el tamaño de las figuras e imprimiendo una gran vitalidad al todo, con un estilo nervioso y un punto turbulento. Supone una gran innovación, pues la pintura de paisajes estaba escasamente desarrollada en la época.
Polidoro fue un dibujante compulsivo. Sus diseños están llenos de fantasía e imaginación. En estas obras, de carácter privado, el artista rompe con los convencionalismos de la Maniera. Profundamente emocionales, llegan a caer en lo excéntrico.


Entierro de Cristo, Museo di Capodimonte, Nápoles.
Huida al sur. Fase final
El terrible Saco de Roma obligó a Polidoro a huir de la ciudad. Se refugió en el sur de Italia, donde está documentada su presencia en Nápoles en octubre de 1528, trabajando en su especialidad, las fachadas. Posteriormente marchó a Messina, donde se estableció. Allí facturó un Camino del Calvario (Capodimonte, anterior a 1534), con evidentes citas del Spasimo de Sicilia de Rafael, aunque obviando cualquier intento de clasicismo. Al contrario, se apoya en referencias flamencas y germánicas presentes en Messina, llegando incluso a los efectos caricaturescos en las figuras.
En su etapa final, Polidoro nos ha dejado una serie de pequeñas pinturas abocetadas, de tema religioso. En ellas completa su alejamiento de todo lo que significa el manierismo. Son obras violentas y agrias, dónde rechaza la belleza clásica que aprendió en sus comienzos. Son obras profundamente personales, ajenas a cualquier convención o movimiento. Por su misma idiosincrasia, cayeron en el olvido. La pintura posterior en el sur de Italia siguió otros derroteros, a pesar de que algunos maestros coetáneos, como Marco Cardisco, recibieron una evidente influencia del estilo de Caldara.
Polidoro de Caravaggio murió en 1543, asesinado en Messina por un criado avaricioso.

OBRAS
Camino del calvario

San Silvestro al Quirinale


Entierro de cristo

Girolamo del Pacchia

Girolamo del Pacchia
Hijo de un fundidor de orígen húngaro, nació muy probablemente en Siena, donde desarrolló toda su carrera. Comenzó trabajando junto a otro maestro sienés, Giacomo Pacchiarotti, de quien tomó el nombre. Formó parte de la facción de los Bardotti, que fue expulsada de la ciudad en 1535. No se tienen huellas documentales de su actividad tras esta fecha, por lo que se sospecha que murió poco después.
Girolamo del Pacchia se caracteriza por su estilo ecléctico, en el cual intenta reunir gran parte de las influencias de los diversos pintores italianos del Quattrocento y de los primeros años del Cinquecento, es de este modo uno de los pintores transicionales entre el Renacimiento italiano y el manierismo (en especial la escuela manierista sienesa). Su obra se relaciona en gran medida con la de Mariotto Albertinelli. Aunque quizás es más conocido por haber colaborado con El Sodoma y Domenico di Pace Beccafumi en los frescos y decorados de los oratorios de San Bernardino (Siena).
OBRAS
Virgen con el niño

Hernán Ruiz el Joven

Hernán Ruiz Jiménez, también llamado Hernán Ruiz II (Córdoba o Burgos 1514? - Sevilla 21 de abril de 1569) fue un arquitecto renacentista español. Afincado en Andalucía, fue uno de los principales introductores del Renacimiento arquitectónico en España.
Biografía
En su época se le llamó con el sobrenombre de El Mozo, para distinguirlo de su padre, Hernán (Rodríguez) Ruiz, también El Viejo, y diferenciarlo de su primogénito, Hernán Ruiz III (Díaz), pues los tres fueron arquitectos y trabajaron sucesivamente, y a veces simultáneamente, en los mismos lugares, generalmente en Andalucía. Modernamente se le ha llamado, por lo mismo, El Joven o Hernán Ruiz II. Dos de sus hijas casaron escultores afincados también en Sevilla, miembros de la denominada Escuela sevillana de escultura, Jerónimo Hernández y Andrés de Ocampo.
Además de ejercer la profesión libre, ejerció los cargos de maestro mayor en las catedrales de Córdoba (1547-) y Sevilla (1557-1569), en el obispado de Córdoba y en el arzobispado de Sevilla (1562-1569), en el Cabildo civil (Ayuntamiento de Sevilla) (1560-1569) y en el hospital de las Cinco Llagas de Sevilla (actual Parlamento de Andalucía) (1558-1569).
Se trata, sin duda alguna, del arquitecto más relevante que ha nacido en Andalucía, con una obra parangonable a la de cualquier profesional del Renacimiento italiano de primera fila. Realizó obras civiles y religiosas, públicas y privadas, trabajos de planificación urbana, comunicaciones e hidraúlica, mobiliario y arquitectura efímera, ingenios, escritos y dibujos y ejerció la docencia. Todo ello en las actuales provincias de Badajoz, Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, entre julio de 1530, cuando se tituló en Córdoba como alarife, siendo ya cantero, y el año de su muerte. Sólo está documentado un viaje fuera de estos territorios, pues en 1544 huyó a Lisboa por causa de unas deudas, volviendo a Córdoba el mismo año y desde enero de 1558 residió en Sevilla.
Escritos y dibujos
El 20 de abril de 1569 (un día antes de fallecer) hizo testamento, dejando a su hijo mayor Hernán (Diaz) Ruiz, su biblioteca, en la que había numerosos libros de Arquitectura, entre ellos los de Leon Battista Alberti y Alberto Durero y quizás varios centenares de folios del propio Hernán Díaz, que tras su muerte, algunos familiares se encargaron de, primero saquear y usar, y más adelante de ordenar, completar, numerar, y encuadernar, formando un volumen misceláneo dotado de cierta coherencia.
En los dibujos y textos se detectan influjos de Serlio, Vignola, Durero, Parmigianino, Herrera y Vesalio. Además contaba con una traducción incompleta de De Architectvra de Vitruvio, la más antigua conocida de las que se efectuaron al castellano.
La parte gráfica la constituyen varios centenares de dibujos de geometría, perspectiva, anatomía, cantería, asoleamiento, carpintería, y, sobre todo, de experimentos arquitectónicos: órdenes, plantas, alzados, secciones, ventanas, portadas, escaleras, molduras y un largo repertorio de formas variadísimas. Algunos tiene relación con su obra construida, pero sobre todo con la iglesia del hospital de las Cinco Llagas, actual Parlamento de Andalucía. Probablemente el volumen pasó a ser propiedad de un arquitecto cortesano, Juan de Minjares, y luego llegó a manos de algún profesional residente en Toledo, donde quizás lo compró Valentín Carderera en el siglo XIX. De la biblioteca de este erudito, con el intermedio de Manuel Gómez Moreno, pasó finalmente a la Biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid. Según noticias tardías escribió también un libro de masonería.

OBRAS
Calera de León
Calera de León es un municipio español, perteneciente a la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura). Calera de León fue la antigua Cúriga, se asentaron anteriormente las tribus ies. Durante la dominación árabe se le denominó Al-Caxera, que quiere decir blanca, pero su verdadero renombre histórico arranca de mediados del siglo XIII.
Iglesia de San Juan de los Caballeros (Jerez de la Frontera)
La Iglesia de San Juan de los Caballeros se encuentra en Jerez de la Frontera (Andalucía, España). Es una de las seis parroquias históricas creadas por el rey Alfonso X El Sabio sobre las antiguas mezquitas tras su reconquista de la ciudad, en el año 1264.
En esta iglesia intervienen dos de los grandes arquitectos del momento, Hernán Ruiz II, a quien se deben entre otras, las dos portadas laterales del templo y el arquitecto Alonso de Vandelvira.

Iglesia de Santo Domingo (Sanlúcar de Barrameda)
La Iglesia de Santo Domingo de la ciudad española de Sanlúcar de Barrameda, en la andaluza provincia de Cádiz, perteneció al antiguo Convento de Santo Domingo. A principios del siglo XX se convirtió en parroquia. Forma parte del Conjunto histórico-artístico de Sanlúcar de Barrameda y de la Ciudad-convento de Sanlúcar de Barrameda.

Jacopo Vignola

Jacopo (o Giacomo) Barozzi (Vignola (Italia), 1507 – Roma, 1573), conocido como Jacopo Barozzi de Vignola o, más común y simplemente como Vignola, por haber nacido en esta ciudad italiana próxima a Módena, fue un destacado arquitecto y tratadista del Renacimiento italiano.
Biografía
Estudió pintura y arquitectura en Bolonia. Inició su formación como pintor y llegó a la arquitectura a través del estudio de la Antigüedad, siendo ayudante de Peruzzi. Influido por Leon Battista Alberti y por Antonio da Sangallo así como por la tradición renacentista, fue el máximo exponente del periodo de transición del renacimiento al Barroco, considerándosele manierista.
Tras una primera etapa profesional como arquitecto en la ciudad de Bolonia, se estableció en Roma a partir de 1530. Trabajó en el Vaticano con Peruzzi, y Sangallo el Joven, reconstruyendo algunos monumentos y convirtiéndose en secretario de la Academia Vitruviana. Fue el arquitecto de los Farnesio y participó en el proyecto de Villa Giulia en 1550 en colaboración con Giorgio Vasari y Bartolommeo Ammanati y de la Villa Farnesia en Caprarola (cerca de Viterbo), en 1559. Se trata de un edificio de planta pentagonal y patio interior circular, donde creó un conjunto en el que se combina la construcción de edificios con el diseño de jardines.
Discípulo de Miguel Ángel, le sucede tras su muerte en las obras de la basílica de San Pedro en Roma, añadiendo las pequeñas cúpulas laterales.
Vignola proyectó el nuevo modelo de iglesia inspirado tanto en los ideales de la Contrarreforma como en el espíritu de las nuevas órdenes religiosas. Este modelo fue la iglesia del Gesù, de Roma, el enclave fundamental de los jesuitas, un proyecto que fue adoptado por la inmensa mayoría de los países católicos. Esta iglesia, es de una sola nave de casi dieciocho metros de luz cubierta por bóveda de cañón sobre pilastras pareadas e iluminada por lunetos abiertos en la propia bóveda. El transepto no sobresale lateralmente.
Escribió el tratado Reglas de los cinco órdenes de la arquitectura. Publicado en 1562 y considerado uno de los grandes tratados de arquitectura del siglo XVI, ha sido objeto de traducción a numerosos idiomas y ha constituido un auténtico vademécum para estudiosos y proyectistas de edificios de estilo clásico. Compendía los cinco órdenes arquitectónicos diseccionados en todas sus partes, perfectamente modulados y trazados. Se basa en la obra de Vitruvio y en las construcciones romanas que él mismo pudo estudiar.
En 1973, sus restos mortales fueron trasladados al Panteón de Agripa, en Roma.

OBRAS
Basílica de San Petronio
La Basílica de San Petronio es la iglesia principal de la ciudad italiana de Bolonia, de la que domina la Plaza Mayor. Sus imponentes dimensiones (132 metros de largo por 60 de ancho, y una altura de la cúpula de 45 metros) hacen de ella la quinta iglesia más grande del mundo.

Villa Julia
La Villa Julia (en italiano, Villa Giulia) es una villa en Roma, Italia. Fue construida por el papa Julio III entre los años 1550 y 1555 en lo que era en ese entonces los límites de la ciudad. Hoy en día es una propiedad pública y alberga el Museo Nacional Etrusco, una impresionante colección de arte y artefactos etruscos. Del nombre de su comitente deriva su nombre.